En un contexto de profundo debate sobre la reforma constitucional en Santa Fe, Hernán Porta, abogado especialista y candidato a convencional por Más para Santa Fe, no duda en calificar a su rival Lisandro Enrico como «un operador político del gobierno» y cuestiona su capacidad para representar los intereses del departamento General López.
El conflicto de intereses de un ministro-convencional
Porta señala el evidente conflicto de intereses: «Enrico es el candidato de Pullaro, no de General López. No puede ser juez y parte: es ministro de Obras Públicas de Pullaro, senador en licencia y ahora quiere ser convencional. ¿A quién representa realmente? Porque cuando votó contra docentes y jubilados, lo hizo por el gobierno. Cuando avaló leyes que perjudicaron al interior, lo hizo por el gobierno. Y ahora, con esta reforma, no va a defender a General López, va a defender los intereses políticos de Pullaro».
Una reforma hecha a medida del oficialismo
Sobre el proceso de reforma constitucional, el candidato de Más para Santa Fe es contundente: «No tengo dudas que la gestión actual ya tiene la Constitución escrita. Si fuera una reforma seria, dialogada, con participación de expertos y ciudadanos, podría ser positiva. Pero esto es un capricho político de un gobierno que quiere perpetuarse en el poder, por eso a 10 días de las elecciones la gente no sabe que se vota. No hay debate real, no hay consulta a las universidades, a los colegios profesionales, a los municipios. Es un proyecto armado a medida del oficialismo, y por eso necesitan candidatos como Enrico: no para pensar en el futuro de la provincia, sino para levantar la mano».
El riesgo del centralismo para General López
Porta alerta sobre los peligros para el departamento: «El mayor peligro es que la reforma profundice el centralismo que hay con Rosario o Santa Fe. Ya hoy General López sufre el abandono en su representación. Si la nueva Constitución le da más poder al gobierno provincial y las dos ciudades más importantes y menos al resto de los municipios, nos van a seguir vaciando. Enrico lo sabe, pero no le importa: él ya demostró que su carrera política depende de Pullaro, no de los vecinos».
La diferencia entre un técnico y un político
El contraste entre ambos candidatos no podría ser más claro: «Yo no le debo nada a ningún poder. Soy abogado, docente universitario, y me presento para aportar seriedad y preparación a un proceso que no puede ser una pulseada partidaria. Enrico, en cambio, es un político profesional que saltó de un cargo a otro. ¿Qué aportaría como convencional, más que obedecer órdenes?».
El historial que pesa sobre Enrico
Porta recuerda el pasado de su oponente: «Uno de los temas más importante de ésta reforma es el límite al poder político. Que los cargos tengan fecha de vencimiento y que no se perpetúen y desde que tengo uso de la razón Enrico siempre es candidato a algún cargo, va saltando de un lugar a otro, ya lleva más de cuatro mandatos como Senador, siendo en éste mismo momento Senador en licencia, Ministro de obras públicas y candidato a convencional constituyente, sólo le falta ser Juez para poder tener el poder absoluto y eso no le hace bien a la democracia, por lo que esta reforma tiene que ponerle un punto final para que no pase nunca más».
La elección definitiva
El mensaje final de Porta es claro: «Esta elección no es solo sobre la reforma. Es sobre quiénes queremos que decidan el futuro de Santa Fe: ¿los que obedecen a un gobierno, o los que defendemos a la gente? Enrico ya eligió su bando. Ahora les toca a los vecinos elegir el suyo».
